Un escritor debe tener paciencia

Un escritor debe tener paciencia. Lo pienso mientras miro esta foto en la que estoy con algunos de los muchos borradores e intentos que tuvo ‘Una nueva felicidad’ (Ediciones Destino). Una vez escuché a Rosa Montero decir que el primer borrador de cualquier novela era algo parecido a un monstruo, el monstruo que sin embargo lleva la semilla y que luego es necesario pulir y pulir, reescribir, darle vueltas, desesperarte y volverte a desesperar, aún más si se trata de un primer libro y un libro complejo. El mío lo es: no se atiene a géneros preestablecidos. Y yo quería que todo quedara hilado: el viaje a Playa Blanca, una historia del primer amor, una historia de autoconocimiento, la búsqueda e investigación de la felicidad, el homenaje a mi hermano. En abril de 2016, cuando me despedí del libro, supe que había hecho lo que estaba en mi mano por conseguirlo, y eso me dejó tranquilo. Buenos días.

Curro Cañete, con varios de los borradores de 'Una nueva felicidad'

Curro Cañete, con varios de los borradores de ‘Una nueva felicidad’. Foto: © Blanca Medina.