Tú también puedes disfrutar llevando una alimentación óptima y saludable

Este verano estoy haciendo un curso de coaching nutricional pues me interesa ampliar los conocimientos que tengo para ayudar a mis clientes que tienen problemas de sobrepeso o de falta de cuidado físico. Bien, ayer leí una entrevista a Carlota Corredera, presentadora famosa de la tele y autora del libro Tú también puedes, que le hizo el crack Luis Nemolato. Ella ha perdido muchísimos kilos, una barbaridad de kilos, lo cual tiene un mérito enorme, pero reconozco que me quedé ojoplático al leer la entrevista. El precio que está pagando es muy alto. Y me pregunto cuánto tiempo podrá sostener ese peso ideal que ha alcanzado. Decía que había asumido que era necesario “sacrificarse” todos los días y renunciar todos los días a cosas que le encantan. Son palabras fuertes. A mí lo de sacrificio me recuerda a la cruz y a Cristo crucificado, y comer de forma saludable no es eso, oiga.

Mirad, el trabajo que hago en coaching no va encaminado a sufrir, ni mucho menos a sacrificarse. Va encaminado a EVOLUCIONAR como seres humanos, y esto significa soltar creencias que nos perjudican muchísimo y que nos mantienen atados, por ejemplo, a esos alimentos tóxicos. Como comprenderéis, los alimentos tóxicos no le gustan a nuestro cuerpo tanto como creemos. Cuando evolucionamos somos conscientes de cosas que ante son lo éramos. Por ejemplo, yo hace años era fumador. Creía que me gustaba pero no, no me gustaba, en realidad ahora lo contemplo como algo de una vida pasada, jamás en la vida podría gustarme inhalar un asqueroso cigarrillo. En ese sentido soy más evolucionado que antes. Debemos entender que no se disfruta más de la vida por el hecho de fumar 20 cigarros al día ni tampoco por reservar algunos cigarrillos en momentos especiales. Al contrario, se disfruta menos.

No hay diferencia entre creer que te gusta algo que te está matando y creer que te gusta un producto altamente tóxico de la bollería industrial, que es algo así como un veneno. Cuando evolucionas y llegas a amar los alimentos, lo que de verdad te apetece es nutrir tu cuerpo con lo mejor para ti, darle lo mejor, y eso te hace sentir bien y te eleva. Eso es lo que te da placer. Te da más energía y más salud. Y NO te tienes que sacrificar por nada.

Y aquí tengo un ejemplo de prueba. mi deliciosa quinoa con langostinos y verduras. Foto © Curro Cañete.

Simplemente lo que disfrutas, te da placer, es tomar alimentos deliciosos que le sientan genial a tu cuerpo. Hay ahora tantas opciones, tantas posibilidades de disfrutar con la comida de un modo saludable, que esto que digo para mí es una gran verdad. Es posible que esto no lo veas en este momento, o tal vez sí, pero si no lo ves es porque tienes ideas en tu mente que no te están haciendo ningún favor. En el trabajo de coaching de salud que hago con mis clientes está presente la fuerza de la voluntad y la atención, que es como un músculo que conviene ejercitar todos los días, pero al mismo tiempo trabajamos ese cambio de creencias que es necesario para disfrutar de la vida de un modo saludable. Porque si piensas que te estás “sacrificando” (¡prometo no volver a decir esa palabra!) todos los días por tener un figura tal o cual, como leí de Carlota Corredera, entonces, ¿hasta cuándo vas a estar viviendo de esa manera? Para eso se necesita una fuerza de voluntad hercúlea que es muy difícil de mantener de por vida. En mi opinión, es esencial aprender a quererse a uno mismo. Y si te quieres a ti mismo te das lo mejor, también en la alimentación.