Todos los perros van al cielo

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Me ha escrito una amiga para avisarme de que ha muerto Colega, el perro que veis en la foto, pues sabe cuánto lo estimaba a él y a su mamá adoptiva. Colega era el perro de Micaela, que fue la primera jefa que tuve en la web de la revista Vanity Fair, alguien que me enseñó mucho, pero no de famosos, que es de lo que va a la revista, sino de valores humanos. Micaela fue tan valiente como para dejar su puestazo en la revista de sociedad más conocida por montar un proyecto en el que pocos creían, algo sin pies ni cabeza, según algunos: una web para perros. Una web que enseñaba al mundo a amar a los perros, a aceptar a los perros, que demostraba cuánto puede mejorar la vida de una persona un perrillo, cuánto pueden hacer esos animales por los seres humanos. Desde entonces lleva recorriendo Micaela todos los lugares de Madrid (y tantas otras ciudades) con su perro, Colega, que era su sombra y que ha muerto y la ha dejado sola. O eso cree ella ahora: que está sola. Pero no lo está. Tiene Micaela el amor y el apoyo de tanta gente que la quiere, y de los cientos de miles de fans de su perro, el perrillo más sociable y simpático, porque Colega posaba en los bares, y en los restaurantes, y en las terrazas, y en sitios imposibles para demostrar al mundo que los perros son buenos y que pueden ser bienvenidos en cualquier lugar. En el mundo con el que yo sueño los perros serán aceptados plenamente, y nadie dirá nada en contra de ellos, absolutamente nada, solo recibirán cariño y amor, que es lo que merecen. Y ese mundo llegará gracias a personas como Micaela, que lo dejó todo por dedicarse a algo que tenía sentido para ella. Sr.Perro ha crecido y ahora muchísima gente conoce ese proyecto que ya es un éxito, pero cuando dieron Micaela y Colega el primer paso mucha gente no lo vio tan claro.
En los últimos años he recomendado Sr.Perro a toda persona con la que me he cruzado que tenía un can, y no voy a dejar de hacerlo porque sé que Sr.Perro no va a dejar de crecer en los próximos años.
Dice Micaela que Colega es el perro que cambió el mundo, el perro que cambió su mundo, y que no sabe si la gente la va a entender al decir eso, pero yo sí la entiendo, porque también tuve un perro y porque sé cuánto ha compartido Micaela con el suyo. ¡Enhorabuena Micaela! Por ser valiente. Pero que te quede claro: tu trabajo y tu misión no ha terminado: sólo acaba de empezar.