Paseo por el Rastro de Madrid

El Rastro de Madrid. © Curro Cañete

El Rastro de Madrid. © Curro Cañete

Ayer domingo estuve en el Rastro de Madrid y vi a un chico que escribía poemas de amor en una máquina de escribir, una mimo que tenía una fuente de los deseos y que regalaba rosas a quienes le dejaban una monedilla y también conocí a una señora de 91 años recién cumplidos, pintora, que tenía un montón de cuadros con flores y en todos venía escrita la palabra alegría. Le pregunté a la mujer que cuántos años llevaba con el puesto y mirando al cielo dijo, “uy, muchos años, cincuenta años llevo pintando y vendiendo”, y luego, cuando le pregunté si había cambiado y por su evolución, concretamente por cómo eran sus primeros cuadros, me dijo, “he cambiado muchísimo, pero yo no me acuerdo ya de eso, hace tanto…”. Uno se pregunta si habrá alguna enseñanza detrás de que ahora, en su última etapa como pintora, pinte tantas flores y escriba siempre, siempre, la palabra alegría en cada uno de sus cuadros.

Empezamos semana, la última de agosto de 2015!!!!

Buen lunes