Libros con alma

Luna llena, enero de 2016, Madrid. © Curro Cañete

Luna llena, enero de 2016, Madrid. © Curro Cañete

Dejo esta foto que también hice de la pasada luna llena, cuando bajé a buscarla por las calles de Malasaña en Madrid. Todavía no sé captar bien la luna llena, pero seguro que aprenderé o alguien me enseñará tarde o temprano. De momento, progreso adecuadamente. La luna llena representa los sueños y la noche, también la oscuridad, las noches oscuras del alma y la tristeza de lo que a veces sucede y no nos gusta. No nos gusta que sucedan cosas tristes, pero suceden y eso forma parte de la vida. Yo me he pasado esta tarde cinco horas seguidas leyendo una novela preciosa, realmente preciosa y muy triste al mismo tiempo. Empecé a leerla y no podía parar: he dejado sin concluir el trabajo, sin hacer un artículo, sin responder mensajes de lectores, sin devolver la llamada a un amigo y no voy a hacer nada de eso hasta mañana. Os hablaré de la novela cuando pueda hacerlo, de momento solo le doy las gracias a su autor. A mí lo que más importa de la escritura es que lo que leo tenga alma, un alma que conecte con la mía, que le hable, que le susurre al oído. Eso es lo que ha sucedido con esta novela que me ha llegado al corazón. Lo demás son etiquetas y asuntos que no me interesan nada. ¡Feliz noche!