La pócima de la felicidad de Vanesa Romero

Curro Cañete y Vanesa Romero, en Thai Garden de Arturo Soria, Madrid.
Curro Cañete y Vanesa Romero, en Thai Garden de Arturo Soria, Madrid.

Curro Cañete y Vanesa Romero, en Thai Garden de Arturo Soria, Madrid.

Dice esta rubia, actriz muy famosa en España, que no siempre se vio guapa, que no siempre se sintió bien consigo misma, ni con su cuerpo, ni con su vida. Dice que estuvo en el lado oscuro y que aprendió a quererse poco a poco y trabajando. Dice que podemos ser felices si aprendemos a querernos y adoptamos una actitud optimista, entusiasta, bien alejada de la queja. Si nos lo proponemos cada día. Dice esta rubia que cada día se recuerda todo lo bueno que tiene, y que lo agradece una y otra vez. Dice esta rubia que las personas somos cuerpo, mente y también alma, y que no podemos dejar de lado esta parte de nosotros mismos, porque si la dejamos de lado, dice, entonces no vamos a encontrar la felicidad. Textualmente escribe: “Tenía muchas inseguridades, me creía menos que nadie y sentía que no merecía ser querida. Para mí el mundo era un lugar triste, un sitio en el que parecía no encajar. Con el tiempo descubrí que ese mundo era un reflejo de mi interior”.

Curro Cañete con Vanesa Romero y la gran Isabel Anciones, periodista y representante.

Curro Cañete con Vanesa Romero y la gran Isabel Anciones, periodista y representante.

Vanesa Romero, que así se llama esta rubia guapa e imponente que posa conmigo en la foto, sale en una de las series de mayor éxito a nivel nacional, pero dice y repite que el éxito tiene más que ver con lo de dentro que con lo de fuera.
El otro día me regaló su libro, Reflexiones de una rubia (editorial Aguilar), que es el que llevo en la mano.
A veces creemos que todo es tener un buen físico o una posición social, pero no, no tiene tanto que ver con eso. Ha habido muchísimos famosos que han sido profundamente infelices, y muchas personas desconocidas que han logrado ser felices. Tal vez sea que la actitud que tengamos es más importante que la fama o el dinero.
O esto pensé yo el otro día, en el restaurante Thai Garden, mientras hablaba con esta rubia valiente que ha contado su historia para que pueda servirle a otros.