El yogui Yogananda y El Brujo se unen en una obra divertida y emocionante

Dice Rafael Álvarez El Brujo que es bueno que el público en el teatro tenga que hacer un esfuerzo, como sucedía antes, pero lo cierto es que su obra, un monólogo de casi dos horas y media, se pasa en un suspiro, entre risas y profundas reflexiones. Y hace el favor a la humanidad de traer al momento presente la vida de Yogananda, ese sabio que trajo el yoga y la meditación a Occidente y que contó su vida entera en la muy leída obra “Autobiografía de un yogui”.

Rafael Álvarez El Brujo, entre el público, al terminar la obra. © Curro Cañete

Rafael Álvarez El Brujo, entre el público, al terminar la obra. © Curro Cañete

autobiografia-de-un-yogui-el-brujo-330x467“Yo hago este espectáculo para que lean el libro. Porque este libro me cambió la vida”, dijo El Brujo sobre el escenario. Y es cierto: a la salida del teatro vendían Autobiografía de un yogui como si fueran churros, consiguiendo así El brujo su cometido: lograr que a través del humor que gente que no se ha planteado cuestiones no por profundas menos importantes, llegue a planteárselas. Gente que no sabe nada de espiritualidad y que no ha escuchado esa frase que él cita en la obra varias veces: “Lo que gobierna la materia es el espíritu”. Y también: “En la vida como en el cine lo único real es la luz”.

Todo es luz, dice el Brujo, que tenía ayer el Teatro Cofidis abarrotado, lleno hasta la última butaca (un día entre semana!). “La cuestión es si puedes de alguna manera ver más allá del muro”, vuelve a citar, porque la obra, que va narrando la vida de Yogananda desde niño hasta su muerte, está plagada de citas de esa obra, aunque también cita a Shakespeare, otro sabio “que sabía mucho de esto”, y lo cita para que le dé alas y le ayude a volar.

El maravilloso escenario. © Curro Cañete

El maravilloso escenario. © Curro Cañete

9780876120989“Para el yogui el reino de Dios es un estado de la conciencia, está aquí, porque es el espíritu quien gobierna
la materia, y no al revés”.

Finalmente, después de los aplausos, salió entre el público y fue cuando dijo aquello de que “siempre se nos estimula a lo fácil”. Pero realmente que su obra pasa en un suspiro. Es muy recomendable. Id a verla, y si podéis, hacer lo mismo que hice yo: llevaros a casa ese tesoro, Autobiografía de un yogui, de Paramahansa Yogananda.

En el Teatro, a punto de empezar la función.

En el Teatro, a punto de empezar la función.