Celebrando en El Jardín Secreto

María Blazquez y yo en El Jardín Secreto.

María Blazquez y yo en El Jardín Secreto.

Anoche teníamos algunas cosas que celebrar y nos fuimos a cenar a El Jardín Secreto (Conde Duque, 2, #Madrid), un sitio de lo más curioso en el que sirven unas limonadas riquísimas y que tiene tanto éxito que no quedan mesas libres si no reservas, sólo una, que fue para mi adorada María Blázquez y para mí (los hay con suerte). El jardín secreto que da nombre al lugar, de existir, no lo vimos porque, entre vosotros y yo, en Madrid hacía un viento huracanado y estaba DILUVIANDO, hasta el punto que María y yo nos mojamos enteritos y luego, cuando regresábamos a casa por la Gran Vía, vimos lo que vimos: un accidente de bicicleta.

El accidente acabó siendo una buena noticia: la chica saltó disparada hacia la carretera, pero no le pasó nada, lo cual fue casi milagroso, porque a esas horas, las 22.50 de una gran ciudad, había un montón de coches. Estuvimos dándole cariño y comprensión a la chica y finalmente la dejamos sentada en un banquito de la Gran Vía, bastante aturdida, pero sonriente (me prometió, afirmando con la cabeza, que llamaría a su novio o a su madre), dándose cuenta que le podía haber pasado algo muy grave y que no le había pasado nada: de alguna manera y en cierta medida, por tanto, había vuelto a nacer.

María y yo nos llevamos la carísima (y voladora) bicicleta del ayuntamiento a un puesto cercano y nos despedimos bajo la lluvia, haciendo cada uno por su lado sus propias reflexiones y muy contentos los dos por todo lo que habíamos compartido.

Que paséis un buen jueves!!! ❤ ❤ ❤ ❤

Curro Cañete

Curro Cañete​